Eje delantero
El eje delantero casi tiene una funcion meramente decorativa, pero no es así. Aunque en las rectas es muy importante que este eje haga el mínimo rozamiento con la pista, en las curvas tiene una importancia mayor, ya que sirve para que al entrar el coche en la curva, y encontrarse con una fuerza lateral, el coche apoye en las ruedas de este eje y dé la curva de la mejor manera posible.
Este eje se suele cuidar menos, dejandolo muchas veces totalmente de serie, pero vamos a ver que tiene varios elementos configurables, de los que podemos sacar un rendimiento.
Normalmente buscaremos en este eje la mayor ligereza posible, es decir, quitar al de peso al coche a consta de este eje. Otras veces será interesante darle más peso para que la parte delantera del coche sea más estable. Para hacerlo lo más ligero posible se suele recurrir a ejes huecos o de carbono, combinados con llantas de plástico.
Otra solución válida es montar un eje mazico, como el que podamos usar en el eje trasero, y unas llantas de aluminio o magnesio, pero siempre cuidando que el par llanta y neumático hagan el contacto justo en la pista.
El eje no debe tener nada de juego horizontal, es decir, nunca se podrá empujar el eje hacia cualquiera de los laterales del coche y que sobresalga más que el otro. Tampoco el juego vertical debe ser grande, pero a cada coche le conviene más o menos juego.
Como complemento a estas observaciones se puede consultar el apartado de neumáticos y consultar la parte del eje delantero, donde veremos las consideraciones oportunas para el neumático de este eje.


